Aplicación basada en IA que realiza un diagnóstico de la piel

La herramienta desarrollada por NPS, nos permite dirigir recomendaciones personalizadas sobre sustancias y productos cosméticos para el cuidado de la piel.

Basado en el algoritmo desarrollado por Deep Mind (redes neuronales) adaptado y entrenado con más de 10.000 imágenes, el sistema diagnostica tanto las lesiones como la edad, el tipo y las características de la piel a partir de una fotografía.

El sistema proporciona un diagnóstico general: lesiones, tipo de piel, “fotoenvejecimiento” y características de la piel. Eso nos permitirá hacer recomendaciones personalizadas respecto de las sustancias cosméticas más adecuadas, conforme a criterios científicos, para el cuidado personal de la piel.

Diagnostico Cosmética

Utiliza recomendaciones altamente customizables

Con la base de datos de NPS de productos cosméticos, el sistema hace recomendaciones sobre los productos disponibles en el mercado, jerarquizados en función del número de ingredientes elegibles contenidos en ellos.

En la parte de prescripción se utiliza el modelo de clasificación basada en la lista Fitzpatrick sobre tipos de pieles (Tipo I a VI) y dentro de cada tipo las distintas características (normal, grasa, seca, combinación y sensible). Con un modelo de reconocimiento fotográfico más un breve test para reconocer las características cutáneas de cada persona se puede determinar el tipo y características personales de la piel de cada consumidor.

De este modo, se podrán seguir las recomendaciones pertinentes a partir del conocimiento sobre los ingredientes cosméticos más adecuados para el tratamiento de cada característica. Por ejemplo, una piel tipo III, considerada la más normal con un color promedio, cuyas características específicas sean, por ejemplo porosidad-baja, elasticidad-media, líneas-visibles, complexión-rugosa… se le puede asociar un conjunto de ingredientes cosméticos determinados.

Actualidad de la información sobre productos cosméticos

Actualmente existen 22.500 ingredientes catalogados en una lista que se conoce como INCI – International Nomenclature of Cosmetic Ingredients – que se utiliza en Estados Unidos, además de en Europa, China, Japón y otros países. Los componentes alérgenos – sustancias susceptibles de causar reacciones alérgicas – deben figurar de forma obligatoria si están en concentraciones superiores al 0,001%.

Esta lista aporta datos sobre seguridad de cada ingrediente; si es alérgeno o no (en Europa existe una lista de conservante autorizados, concretamente 59, de los cuales varios son alérgenos). Igualmente se aporta información sobre si el ingrediente es natural o no. Para que un cosmético pueda considerarse “natural” ha de estar, ha de estar compuesto en más del 90% por materias primas naturales de origen vegetal y carecer de sustancias irritantes, tóxicas o peligrosas.

Una vez asociados los parámetros cutáneos con los ingredientes más adecuados para cada tipo de piel y con las preferencias del consumidor (alérgenos, productos naturales…) se pueden hacer las recomendaciones de productos específicos.